- ¡Buenos días por la mañana! Vamos dormilona que ya son las 10:00
- ¿Las 10:00? ¡Te voy a matar Louis, dejame dormir tranquila!
- ¡Que no, levantate ya!- Louis comenzó a tirar de mis pies mientras yo
me sujetaba a las barras de la cabecera de la cama para no caerme.
- ¡Sueltame!
- ¡Sueltate!
- ¡Si me suelto me tirarás de la cama!
- ¡ Si te suelto te quedarás en la cama! ¿A caso no quieres tu sorpresa?
- ¿Sorpresa?¿Que sorpre...? ¡La sorpresa!- aproveché su momento de
distraccion para soltar mis pies y rápidamente me puse en pie.- ¿A que
esperas Lou? Vamos, venga.- me miró extrañado pero al segundo sonrió.
Mientras desayunábamos estaba todo muy callado porque todos estaban
aun durmiendo, asi que Louis fue habitación por habitación a despertar a
todos a gritos y saltando en las camas.
- ¡Muerete Louis!- gritó Noelia.
- ¡Matame!- y con una risa malvada se dirigió a la habitación de Harry y
Carlota.- ¡Arriba dormilones!- les quitó la manta de un tiron dejando
ver a Harry en bóxer abrazado a Carlota como si fuera una almohada.
- ¡Largate Louis!
- (rió a carcajadas) Nosotros nos vamos a ir ya.
- Pues iros de una maldita vez, pero deja de gritar si no quieres que
sea la ultima vez que abres la boca.- Lía apareció por la puerta con su
tétrica voz mañanera y volvió a irse al segundo de hablar.
- ¿No os asusta?
- No.- contestamos yo y Carlota. Louis cerró su puerta y volvió hacia mi.
- Nadie se levanta.- dijo poniendo cara de cachorro.- pero me vales tu
despierta.- se acercó a besarme.- Venga, ahora termina de desayunar,
guardas tus cosas otra vez en la mochila y nos vamos. Que lenta eres...
- Tu te levantaste ant...- me metió una galleta en la boca y me movió la mandíbula para que masticara.- idiota...- reí.
- Te quiero.- dijo con cara de niño bueno.
Terminé y me fui a vestir, algo casual, unos pitillos con converse
blancas y una camiseta cualquiera. Guarde mis cosas de nuevo en la
mochila y me dirigi hacia Louis. Nos montamos de nuevo en la lanchita de
vuelta a la ciudad y al llegar una ola de chicas y periodistas se
acercaron a el corriendo y haciendo un montón de preguntas.
Afortunadamente contestó rápido a las preguntas y nos montamos en el
coche que había dejado aparcado por ahí cerca días atrás.
- ¿A donde me llevas?- pregunté divertida. ¿Falta mucho?
- Lo veras al llegar.-sonrió.- Ya casi estamos.
Unos minutos después llegamos a una casa de playa, preciosa, se bajo
del coche y me abrió la puerta tendiéndome la mano para bajar.
- ¿Es aquí?
- Si, ¿te gusta?
- Me encanta, es preciosa.- sonrió y me tendió la mano, en lugar de
cogérsela salte sobre su lomo saltando en su espalda.- ¿Me llevas a
caballito?- el solo sonrió y asintió con la cabeza mientras yo
depositaba un beso en su mejilla.
La casa por dentro era aun mucho mas bonita y encantadora, tenía de
todo, se podía vivir ahí tranquilamente. Louis me llevo hasta el sofá y
se sentó conmigo aun sobre el.
- Me aplastas feo.
- ¿Feo?- me empujó contra el sofá un poco más.
- Vale, vale hermoso, guapo, precioso, bellezón.- reímos.- Y dime ¿por que me has traído aquí?
Su nerviosismo se notaba a kilómetros así que lo abracé fuertemente y
después salí de ahí atrás para sentarme a su lado encajando los dedos
de mi mano con la suya, le sonreí y comenzó a hablar.
- Te quiero mucho ¿lo sabías? Desde que me choqué accidentalmente
contigo en París hace 5 meses, todos los dias que después no te tuve
cercs pensaba en ti, donde estarías, si te volvería a ver algún día... y
mira ahora, estás aquí a mi lado, abrazándome...
- Pues yo te quiero desde que solo eras un póster en mi pared.- reímos.
- Y bueno... te traje aquí porque... quería preguntarte si...
bueno...¿quieres vivir conmigo...? aquí...- la petición me tomó por
sorpresa, no sabía que decir, me quedé callada con la boca abierta.- no
digas nada... sabía que dirías que no así que no pas...-lo besé, dulce y
apasionadamente, sencillamente me coloqué sobre el y asintiendo
acaricié sus mejillas llorando.- No llores bobita, eso es un si, ¿no?
- Si, si, si y un millón de veces si.
Ese beso fue intensificándose cada vez más, me tumbó sobre el sofá y
fuimos desprendiéndonos de la ropa hasta quedar ambos desnudos, el me
acariciaba y me besaba dulcemente. Después de un largo rato ambos
quedamos agotados.
- Te amo Louis.
- Yo tambien te amo, mucho.- me besaba mientras acariciaba mi pelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario